viernes, 26 de noviembre de 2010

Seguridad vs Fiscalización

Recientemente nos hemos visto enfrentados como nación a una serie de desgracias o accidentes (laborales o comunes) producto de que definitivamente se están haciendo las cosas mal, desde toda óptica.
Para nombrar las más relevantes de éste año, tenemos el caso de los mineros atrapados y el lamentable choque que sufrió el bus de Tur-Bus. Ambos acontecimientos, solo se diferencian el uno del otro, solo porque uno obtuvo como resultado muchas perdidas humanas.
Ocurrido éste tipo de hechos, salen a la palestra muchas voces, muchas opiniones y opinólogos, de politicos, de periodistas, gurues, iluminados, faranduleros, payasos, comunistas y fascistas. Todos opinan y me parece bien.
Después es el turno del Gobierno, quien lamenta los hechos e insiste en aumentar la fiscalización. La fiscalización me parece genial, pero porqué después que ocurren éstas situaciones?.

Justamente hoy día, y solo como muestra un botón, me dirigía en un vehiculo por calle Teatinos, pasando justo por el lado del Palacio de La Moneda, cuando por plena calle, veo un carrito, si, de esos tipo triciclos, con pedales (nosé el nombre exacto), el cual lo conducía un hombre que llevaba 2 cilindros de gas de 45 Kg........
Fue a raíz de ésto que me surgieron muchas dudas y contradicciones, ya que según lo que yo sé (puedo estar completamente equivocado) para transportar ese tipo de elementos, cuyo contenido es un gas, altamente inflamable, se deben cumplir ciertas normativas de "seguridad", igual como lo hacen los camiones de Gasco, Lipigas, Abastible, etc., con los cilindros protegidos, encerrados en una jaula, la cual debe poseer ciertas señaleticas normativas, tales como la clasificación IMO o de rombo para cargas peligrosas, y el codigo de Naciones Unidas (NU), además, de contar con un extintor. Pero bueno, dejemos los tecnicismos de lado, y Ud., que está leyendo, ahora visualice la situación y respondase que pasaría si éste carrito sufriera un accidente, como por ejemplo fuese chocado por un automóvil a alta velocidad, o bien por un camión, una micro o un furgón de transporte de escolares...... ¿que podría suceder?... Claro, seguramente Ud., tiene la respuesta más que clara, y evidentemente podría suceder una explosión con consecuencias muy lamentables.

¿Qué pasaría después? después de....... Claro, las Autoridades saldrían diciendo en los medios de comunicación que fue un hecho lamentable y que se tomarán todas las medidas para que ésto no vuelva a ocurrir... ¿Cómo? Fácil, redoblando la Fiscalización.

Para mí, al igual que para Ud., éstas decisiones y estrategias debieran tomarse antes y no después, más aún cuando éste carrito que he mencionado (o bomba de tiempo) pasa por delante, por las narices, a vista y paciencia de la máxima autoridad de nuestro País.

domingo, 7 de marzo de 2010

RELATO DE UN TERREMOTO,

Aquella noche, mientras muchos compartiamos con amigos al son de un buen trago, otros bailaban, otros hacian el amor, muchos dormian, otros escribian...en fin, la vida rodaba como siempre. Me encontraba en el piso 17, el último piso de aquel edificio.
Llegó la hora, aquellas horas que muchos no esperan y sorpresivamente nos cambian la vida. Eran las 03.35 AM., cuando el movimiento telurico comenzó, primero despacio, hasta aumentar y llevarnos al miedo y al panico, los platos y demases salian volando del mueble y el ruido se tornaba ensordecedor, pero como escuchado desde muy lejos. Estaba con un grupo de amigos, todos nos paramos de nuestras sillas, y comezamos a mirarnos, a buscar respuestas en ojos que eran vacios como la nieve...de repente, abrí la puerta e intenté de correr.... pero no, recurrí a la cordura y las enseñanzas que muchas veces me ha tocado dar y me quedé en el vano de la puerta, no podia mantenerme en pie y todo afuera crujia, como un sonido apocaliptico, destructivo; gritos, muchos gritos desesperados emanaban de todos lados... comencé a rezar y me acordé de Dios, y en verdad, pensé en la muerte... (muchos se acordaban de él en éste duro momento, que ironico!) cuando de repente del departamento del fondo sale una señora con una niña en sus brazos, llorando, pidiendo ayuda....se acercó a mi y me dijo: -Sr. ayudeme por favor, ayudeme!!...ufff...ayudarla en ese momento me pareció imposible, pero desde el fondo de mi alma salió esa fuerza, ese amor y ese cariño que ya muchos han olvidado, y la abracé con ambos brazos y le dije que estuviera tranquila, que ya todo pasaría...bese su frente y sentí que el miedo desaparecia de mí...extraño, pero sentí que debia de alguna forma, "protegerla" y hacerle sentir que otro ser humano la acompañaba.
Todo pasó y bajamos, evacuamos el edificio bajando por las escaleras oscuras, solo acompañado de las luces de nuestros celulares, a tientas, con el instinto.
Al llegar abajo, respiramos, nos buscamos entre nuestros amigos, 2 de ellos habian quedado arriba, ayudando a unas personas que habían quedado atrapadas en sus aposentos. Al final nos encontramos, abajo, la gente lloraba, algunos fumaban y otros se abrazaban...todo parecía que había terminado.
Nos sentamos en la cuneta de la calle, contando lo vivido. En ese momento me dí cuenta de los fragiles que somos, de lo fragil que resulta ser el hombre y todo lo creado por él.
Evidentemente no habia comunicación, y muchos pensabamos en nuestros seres queridos. Menos mal que para mi resultó todo bien, sin daños humanos, pero el miedo aún seguirá rondando y ante eso, debemos tener fe y mucho amor.
Este relato lo escribo después de una semana, aún con el claro recuerdo de lo acontecido y las duras noticias que nos invaden a diario.
Fuerza Chile!!!

Afrontando el dia a dia

 "Así que allí estaba yo la noche siguiente, esperando fuera del edificio de apartamentos. Me había sacado brillo a los zapatos y solo ...