"Así que allí estaba yo la noche siguiente, esperando fuera del edificio de apartamentos. Me había sacado brillo a los zapatos y solo me había bebido 3 a 4 cervezas. Caía una llovizna suave, un poco siniestra. <Dios esta meando>, decíamos cuando yo era niño. Me sentía cansado, quiero decir mental y físicamente. No quería jugar mas. Quería retirarme......"
Es así como comienza el capitulo 43 de Pulp, una novela magistral del magnánimo Charles Bukowski, aquel irreverente ser considerado por la critica como un poeta maldito.
Es así como se afronta el nuevo día, con ira, con incertidumbre, a veces con desgano hacia la realidad existente en el transcurso de la vida. Habitamos un mundo desequilibrado, fuera de homeostasis, inerte al raciocinio puro de la inteligencia humana..... Me levanto y pienso en una frase de un poeta, un profesor que tuve en la media, en donde indica aquellos "grisáceos días de putas" algo que se ve en el día a día, en la calle, en la rutina cotidiana.
Asa es queridos contertulios, caminamos bajos las sombras, bajo aquel árbol que nadie rego, bajo aquel bosque que de manera solitaria, encontró la iluminación y la paz de la sombra y aquellos rayos de luz que alimentan el espíritu.
Que así sea.